AGOSTO "UNPLUGGED"
Pasada la primera mitad del mes con los calores y el momento eclipse , que acaparó la atención en medio del ralentí y la calma chicha del verano, empezaron mis vacaciones estivales. Dos semanas de no hacer nada y sin nada planeado, en la que el objetivo primordial era disminuir el "ruido mental", conseguir calma y que nada ni nadie me alterase. Para ello he hecho lo que nunca: dado que la principal llegada de las susodichas perturbaciones era a través de El Aparato (el teléfono móvil claro, ese chisme que se ha convertido en un apéndice inorgánico prolongación de nuestro brazo) he conseguido a base de restricciones, bloqueos y manipulaciones varias evitar la llegada de ningún tipo de información salvo la de familiares muy cercanos y un par de amigos íntimos. Y todo sin renunciar del todo al trasto porque ¿qué clase de vacaciones iban a ser estas si no podía echarle un ojo a mis chulos de Instagram y escuchar a Taylor Swift o los podcasts de "EPSA is burning"? Pues l...




