Últimamente y de manera consecutiva se me han cruzado en el camino dos series que retratan una de las peores crisis que sufrió la comunidad gay durante el pasado siglo XX y que todavía sigue coleando (aunque por suerte ya no es lo que fue): el SIDA. Por si no bastaba con persecuciones, violencia, discriminación y el largo etc, etc de cosas malas que uno podía sufrir por aquel entonces si le gustaba mantener relaciones sentimentales o simplemente sexuales con personas de su mismo sexo, llegó el SIDA y era la traducción literal del famoso refrán de "por si fuéramos pocos, parió la abuela".
En mi memoria está un poco borroso como se vivió todo aquello desde nuestro país y si las consecuencias fueron aquí tan devastadoras como parece que lo fueron en la comunidad gay norteamericana. He echado mano de los archivos históricos y he podido comprobar que aquí los efectos también fueron bastante espantosos y los contagios, al contrario que en EEUU donde la principal vía de contacto era las relaciones sexuales sin preservativo, en España se produjeron en gran medida por la vía parenteral, es decir el compartir jeringuillas, por lo que el auge del SIDA corrió paralelo a la expansión de la "epidemia" que la heroína supuso en ese momento de nuestra historia reciente.
Un tema como este daba para mucha tele y ha sido fuente de inspiración de mucha obra audiovisual, como por ejemplo en las dos series de las que te hablaba: la primera es una de las temporadas de "American Horror Story", en concreto la 11, que lleva el subtítulo NYC (New York City). A diferencia de otras temporadas, aquí el género no es el terror ni el asunto sobrenatural ni cosas parecidas, sino asuntos bien terrenales. Se nos cuenta la historia de varios personajes, entre ellos un policía (ese chico de las orejitas de soplillin que normalmente me parece un poco soso pero aquí sale muy mono con bigotito y cara de más malote)...

Todos ellos se relacionan en una Nueva York tremendamente opresiva y que parece estar vista a través de un filtro color sepia que no da espacio a la esperanza. Orejitas es un poli dentro del armario casado, separado y que vive sus asuntos sexuales en secreto, a pesar de lo cual tiene una relación con Gino, un periodista mucho más expansivo en lo que a su condición sexual se refiere. Cuando los conocemos el mundo en que viven está a punto de sufrir un gran revés: mientras un asesino en serie se dedica a liquidar a jovenes homosexuales, empiezan a aparecer casos de pacientes con infecciones o enfermedades raras que normalmente solo se dan en personas muy mayores o con las defensas muy bajas...
Cuando empieza "Fellow Travelers" nos encontramos en el mismo punto: Hawk ( interpretado por el guapísimo Matt Bomer con quien me casaría sin pensarlo y me pondría un poster suyo en la pared enfrente de la cama si no estuviese yo ya un poco mayorcete para estas cosas )
...Hawk, digo, es un político con no muchos escrúpulos y muy "trepa", casado por conveniencia para ayudar a su carrera y de paso ocultar sus tendencias sexuales. Porque Hawkie, amigos, ahí donde le ves tan bello como una puesta de sol, es gay, y mantiene una relación a lo largo de toda su vida con Tim=Skippy, un entrañable y un poco atolondrado (al menos al principio) caballerete, interpretado por el famoso Jonathan Bailey, que es un tanto orejitas también si vas a ver...

La historia comienza cuando Hawk recibe la noticia de que su amigo está enfermo de SIDA, y desde ese punto se hace un flashback y se repasa toda la historia de sus vidas, la de su relación y a la vez la de la persecución que los homosexuales vivieron en EEUU durante los años 50. Que esto, al menos tal y como está contado en "Fellow Travelers", me sorprendió. Se sabe que en todas partes se tiene una crónica negra respecto a la cuestión LGTBQ (para este caso el refrán de la abuela sería "en todas partes cuecen habas") pero por alguna razón ese tipo de persecución llevada a cabo de la manera en que se narra en esta producción se la achaco a otro tipo de cultura, no precisamente a los Estados Unidos...
Ambas series me han encantado por motivos varios y el primero es, claro, que como buen componente del colectivo LGTBQetc que soy, me encanta una buena historia gay y si los protas son tan guapos como Jonathan, Matt o incluso el Orejitas, pues mucho mejor.
En las dos se muestra el modo de vida "queer" estadounidense,tanto el modo de relacionarse como sus espacios propios. lugares de los que yo no había oído nunca hablar como "Fire Island" (que venía a ser el Sitges o el Torremolinos de la costa Este americana)...
Bajo Long Island, una especie de línea estrecha...¡es Fire Island!...
...y como empecé contando, en las dos se muestra el brutal impacto que la enfermedad tuvo en la comunidad gay, quizás de un modo más realista y crudo en AHS y algo más suavizado y elegante en Fellow Travelers, pero no dando ninguna de ellas la más mínima tregua para endulzar la tragedia y el dolor.. Ambas además tienen mucho en común aparte del SIDA: el miedo a ser descubierto como "gay" y el "armario" como un mecanismo de defensa para mantenerse dentro del sistema y conservar sus privilegios: uno, el de AHS-NYC, llegar a ser un policía considerado y de prestigio; el otro, consolidar su carrera como político. Sus parejas en cambio ofrecen el contrapunto idealista y militante, pidiendo -cuando no exigiendo- a sus guapos partenaires que no se escondan y den la cara. De hecho ambas son bastante representativas (vale, quizás en lo de "exigir" no lo sean) y realistas en lo que se refiere a los componentes afectivos en las relaciones entre dos hombres, en especial cuando para el mundo exterior tu amor es un pecado, un delito ¡o un peligro mortal si hay virus de por medio! prescindiendo de idealismos y romanticismos extremos.
He disfrutado de las dos y las dos hacen un ejercicio documental bastante bueno sobre una época del pasado que es importante conocer por lo de saber de donde venimos para saber a donde vamos, pues lo que fue ha condicionado quienes somos ahora y por tanto el camino que seguiremos en adelante. Sin embargo si me tengo que quedar con una, eligiré "Fellow Travelers" porque es un drama más íntimo, es dentro de la dureza y la tristeza una historia más bonita,
Hoy en vez de musica te traigo un precioso video (de un minuto, no perderás demasiado de tu precioso tiempo) en el que se demuestra por si no estabas convencido que a Hawk-Matt Bomer le chupa lo que haga falta. Y si no ahí está Skippy para demostrarlo...
Con esto queda por los pelos terminada la entrada mensual de Julio...ahí a la vuelta está Agosto, las vacaciones a mitad de mes y en fin, la vida por delante. ¿Nos deparará algo especial?
Espero que estés llevando bien este tórrido verano...
Un abrazo, amig@
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